Los vecinos del céntrico edificio Etoile IV, ubicado en la avenida San Martín al 500, están viviendo un verdadero calvario, sienten a diario, movimiento similar a los sísmicos y un constante ruido que no respeta horario desde las siete de la mañana.
Las molestias se acrecentaron en los últimos dfías, y los vecinos consideraron un alto riesgo a raíz de los golpes que recibe el edificio y lo mueve en algunos departamentos.
Las pertubaciones provienen de la construcción que se lleva adelante en el predio del ex hotel Florencia a cargo de la empresa Fiduciam.
Desde la Administración del Etoile IV admitieron las vibraciones pero llevaron tranquilidad. Dijeron a los vecinos: «Quédense tranquilos que estructuralmente el edificio está preparado para soportar cualquier tipo de vibración por trabajos del vecino. Las fundaciones y cimientos son totalmente independientes y bajo la normativa antisismo. No va a pasar nada que ponga en riesgo la estructura del edificio.
Si es posible que las vibraciones, o trepidaciones generen fisuras o grietas, las cuales ocasionen humedades o filtraciones. Hay que estar atentos para hacer los reclamos pertinentes».
Sin embargo, los daños y las molestias siguen afectando la calidad de vida, y también afecta de sobre manera a quien están atravesando alguna enfermedad.
Uno de los vecinos, identificado como F., dijo que «la Municipalidad debería realizar una nueva inspección de la obra. Lo que sucedió en mi patio interno fue grave. Si había una persona allí, la hubiera lastimado seriamente. Cayeron escombros y cemento de una altura considerable».
Por su parte, M. del C. señaló muy fastiada «hace tiempo que no duermo, de noche por problemas de salud, y de día por el constante martillar y ruidos de la obra. Además tengo todo el depatamento sucio, falta aire y nos están arruinando la vida. Pero trato de calmarme porque debo seguir cuidando a mi marido».
La realidad de la vida en el edificio Etoile IV, por ahora, se asemeja a un calvario.