Una de las grandes ventajas de la televisión autonómica es su capacidad para acercar las tradiciones y costumbres más locales a un público mayor, permitiendo que recetas y platos que podrían quedar relegados al ámbito doméstico se den a conocer y se pongan en valor. La gastronomía forma parte de la identidad cultural de cada región, y gracias a programas como ‘Tierra de Sabores’ que se emite en Canal Sur, muchas de estas recetas están encontrando un nuevo reconocimiento.
Esto es precisamente lo que ha sucedido con los huevos atados de Alcaracejos: un plato tradicional de este pequeño pueblo cordobés que, pese a su sencillez, ha sorprendido por su sabor y sus beneficios nutricionales. Bosco Benítez (presentador del programa) se ha desplazado hasta la localidad para aprender de primera mano esta receta, que combina ingredientes humildes en una preparación sencilla pero deliciosa.
Los huevos atados son una especialidad de Alcaracejos que, aunque desconocida fuera del municipio, forma parte del recetario tradicional andaluz. Se trata de huevos cocidos, rellenos con una mezcla de sus propias yemas y bacalao desmigado que después se rebozan, se fríen y finalmente se cocinan en un caldo de pescado aromático. Una combinación que no solo aporta un gran sabor: sino también un importante valor nutricional, destacando por su alto contenido en proteínas y su equilibrio entre grasas saludables y carbohidratos.
Esta receta está especialmente ligada a la Cuaresma y Semana Santa, ya que tradicionalmente se ha elaborado en esta época debido al uso del bacalao, un pescado muy habitual en la cocina de vigilia. Sin embargo en Alcaracejos se sigue preparando durante todo el año, conservando su esencia en los hogares y restaurantes del pueblo.
Así se prepara la receta cordobesa de Huevos ‘atados’
Los ingredientes necesarios para esta receta son fáciles de encontrar: huevos, bacalao desalado, ajo, perejil, pan rallado, huevo batido para el rebozado, aceite de oliva y, para la salsa, caldo de pescado con cebolla, tomate, pimiento, laurel y unas hebras de azafrán.
El proceso de preparación es sencillo: en primer lugar se cuecen los huevos y se separan las yemas de las claras. Después se mezclan las yemas con el bacalao desmigado, ajo y perejil hasta obtener una masa homogénea con la que después se rellenan las claras, dándoles nuevamente forma de huevo.
Después se rebozan en huevo batido y pan rallado y se fríen hasta dorarlos mientras que paralelamente se prepara un caldo con un sofrito de cebolla, ajo, pimiento y tomate, agregando laurel y azafrán. Al final los huevos fritos se cuecen en el caldo durante unos minutos para que absorban los sabores.
Durante la emisión de Tierra de Sabores, Paco Escribano, vecino de Alcaracejos confesaba que, a pesar de lo cotidiano que les parece esta receta en el pueblo, en realidad es poco conocida fuera de él: «Aquí no la consideramos como muy original, pero la verdad es que te pones a buscar un poco y es verdad que no está muy vista ni es muy conocida».