Iñaki López reconoce que le gusta meterse en todos los charcos y probar cosas nuevas. Así que al reto de ponerse al frente de ‘Más vale tarde’ de lunes a viernes junto a Cristina Pardo, donde lidia con «la bronca política», suma ahora la presentación del nuevo concurso ‘Tesoro o cacharro’, que llega a La Sexta este martes 9 de septiembre (22.45 horas). La mecánica consiste en identificar cuál de los 12 objetos del ‘show’ esconde el mayor valor económico, con un premio que puede alcanzar los 50.000 euros.
La pasada temporada fue concursante de ‘López y Leal contra el canal’. ¿Por eso le apetecía ahora presentar un concurso?
Sí, pero no porque fuera un concurso, sino porque siempre he disfrutado mucho haciendo cosas diferentes. Esto era una opción para alejarme un poco de la bronca política, del choque institucional, haciendo un concurso sencillo, de esos a los que te puedes enganchar en cualquier momento. Ha sido divertido, aunque no haya meriendas como en ‘Más vale tarde’.
Aquí los concursantes no compiten contra otros contrincantes, sino consigo mismos.
Exactamente. En este país que está lleno de entrenadores de fútbol también queremos ser los mejores tasadores. Y aquí hay que fiarse mucho de las apariencias pero también tener un mínimo conocimiento para saber valorar los 12 objetos que les ponemos a los concursantes y llevarse lo que vale el más caro.
Cuentan con famosos (Cristina Pedroche, Santiago Segura, Alaska, Antonio Resines, Chicote, Boris Izaguirre…) que también aportan objetos personales. ¿Cuál hubiera llevado usted?
Tengo una colección de discos de vinilo que compraba desde adolescente. Hubiera aportado alguno, porque despistan mucho. Tú puedes creer que un disco de los años 60 es una joya de valor incalculable y está vendiéndose en el rastro por 3 euros, mientras que hay otros de hace 20 años que piensas que son más normales y cuestan 2.000 euros. En el programa han aparecido objetos muy mundanos que resultan que tienen un gran valor. Hay que estar al loro poque te puedes llevar 20 euros o 50.000.
¿Qué vinilo en concreto llevaría?
Uno al que le tengo mucho cariño porque es el primero que me compré con mi paga cuando tenía 14 años, cuando era un rockero en ciernes: el de Chuck Berry.
Antes decía que con ‘Tesoro o cacharro’ se libraba de la bronca política. ¿Tanto quema hacer un programa diario de actualidad como ‘Más vale tarde’?
Quema como ciudadano. Con toda esta sobreinformación que tenemos a veces te preguntas dónde está el límite de todo este enfado que estamos viviendo, de toda esta agresión, y de esta confrontación. ¿Para qué sirve? ¿A quién le beneficia? ¿Cuándo va a parar? También te diré que todavía no se ha colmado mi capacidad de sorpresa con la política española. Con lo que pasa en este país, es como si cada día estuvieran los mejores guionistas de Atresplayer trabajando con nosotros, haciendo giros inesperados en la trama. A lo único que aspiro es a una temporada tranquila en ‘Más vale tarde’, con una política casi hasta aburrida, pero sospecho que eso no va a llegar nunca.
A los periodistas también nos gusta el ‘salseo’.
Pero no sé si tanto. A mí me faltan horas del día para seguir todas las tramas paralelas y los ‘spin-offs’ que hay ahora mismo, entre corruptelas de partidos nuevos, viejos, acusaciones… Andrea [Ropero, su mujer] está viendo la serie ‘Borgen’ y le está gustando mucho. Pero yo no dejo de pensar: ¡si España ha superado esa ficción 20 veces!
Arturo Pérez Reverte dijo cuando visitó hace unos días ‘El hormiguero’ que a España le sobra equidistancia y «le falta decir lo que piensa». Usted se moja abiertamente, sobre todo en X (antigua Twitter). ¿No se ha arrepentido nunca?
Creo que todos podemos expresarnos abiertamente y criticar cosas en X siempre cuando se haga desde un mínimo de respeto. En las redes sociales sobra ruido y falta opinión. Una opinión no debería ser más viral porque incluya cuatro o cinco insultos. Así que Arturo tiene bastante razón, como en otras muchas cosas. En otras estaría en desacuerdo, pero desde luego habla desde una libertad absoluta y a mí me gustan las personas así. En España nos hace falta expresarnos con más libertad, porque la equidistancia es bastante peligrosa y común en este país.
¿Así que nunca se ha arrepentido por mojarse?
Nunca. Aunque me haya equivocado muchas veces, y no tengo ningún problema en reconocerlo. También es que cambio de opinión con el tiempo, u opino desde puntos distintos, porque igual me faltaba información. Me parece muy humano y sano que podamos cambiar de opinión. Hay que opinar sin tener miedo a que nos cobre un peaje en el futuro. A mí no me apetece vivir en silencio, y si veo cosas como las de Israel, me apetece decir que es una barbaridad, una ignominia, un insulto a la humanidad. Las generaciones del mañana nos van a preguntar cómo fuimos capaces de permitir esto.
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