El debate sobre los derechos de autor en la música procesional ha vuelto a situarse en el centro de atención del mundo cofrade. Un informe elaborado de manera conjunta por la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y la Asociación de Compositores de Música Sacra Procesional (Musapro) plantea la posibilidad de que las interpretaciones musicales en las procesiones conlleven el abono de una cantidad económica en concepto de derechos de autor, una medida que podría transformar el modelo actual de funcionamiento de bandas y hermandades.
La propuesta se dará a conocer y debatirá en profundidad el próximo 17 de enero en Sevilla, durante el primer Encuentro Nacional de Compositores de Música Sacra Procesional, que se celebrará en la Fábrica de Artillería y reunirá a más de veinte compositores y directores de bandas de toda España incluida Córdoba donde estará el compositor Alfonso Lozano director de la banda de la Esperanza. El objetivo del foro no es únicamente económico, sino también cultural y profesional con el fin de reforzar el papel del creador dentro de un ámbito en el que, tradicionalmente, su figura ha pasado a un segundo plano.
Según avanzó el reconocido compositor sevillano Manuel Marvizón, tesorero de Musapro en el programa Evocación de Canal Sur Radio la cuantía que se baraja para el pago por la interpretación de marchas procesionales en una procesión se situaría entre los 200 y los 300 euros, una cifra que desde la organización califican de moderada. El pago recaería, dependiendo de cada caso, en las bandas de música o en las hermandades que las contratan. Desde Musapro insisten en que la clave no está en la recaudación, sino en «el reconocimiento expreso del trabajo del compositor y en su consideración como autor con derechos».
En cuanto al destino de los posibles ingresos, el esquema sería similar al de otros ámbitos musicales. Los autores vivos percibirían directamente los derechos, mientras que, en el caso de compositores fallecidos, estos corresponderían a sus herederos legales o a las entidades que los ostenten. Además, las obras cuyos autores hayan muerto hace más de 70 años quedarían fuera de este sistema al encontrarse en dominio público.
Debate general
El asunto será uno de los ejes centrales del encuentro, especialmente en la mesa redonda titulada Derechos de autor y compositores de música sacra procesional, en la que participarán representantes de la SGAE y el abogado Joaquín Moeckel. En ella se analizarán los distintos escenarios legales y las posibles fórmulas de aplicación, siempre teniendo en cuenta la complejidad jurídica del tema.
Desde Musapro, según adelantó Manuel Marvizón, reconocen que el camino aún es largo y que, por ahora, se trata de una línea de trabajo en fase de estudio. No obstante, el debate ya está abierto y apunta a un futuro en el que la música procesional podría avanzar hacia un mayor reconocimiento legal y profesional de quienes la crean.
