El Córdoba CF cerró la primera vuelta de Liga en Segunda División con una de esas noches de supervivencia competitiva, pero de las que también construyen objetivos. En El Alcoraz (1-2), donde no ganaba hace una década, ante un Huesca incómodo y en un contexto de partido áspero, abierto y poco gobernable. Ahí tiraron de oficio los de Iván Ania, que se vieron obligados a convivir con la incomodidad desde muy pronto, a remar contracorriente ante un temperano gol local y a sostenerse en el intercambio permanente. Lo hicieron a base de insistencia, poca claridad, pero sí una buena dosis de fe que hasta la bocina no se tradujo en premio. El encargado de dárselo al técnico asturiano fue Carlos Isaac, con más ilusión que fuerzas en el tramo final para colocar el 1-2 definitivo, el de la remontada, y de paso cerrar un par de círculos: el de la primera vuelta, que acaba a dos puntos del play off; y el del tercer triunfo consecutivo, que afianza la dinámica.
Poca solidez inicial
Es algo recurrente, pero bien sabido se lo tiene Iván Ania: lo que funciona, no se toca, o se hace lo mínimo. Selló su bloque hace apenas una jornada su posible mejor actuación de la temporada, ante el Burgos, y el asturiano no dudó a la hora de sacar el mismo once en tierras altoaragonesas. Iker Álvarez se mantuvo en portería, también la línea defensiva con Albarrán, Xavi Sintes, Álex Martín y Alcedo. Del Moral, Pedro Ortiz y Dani Requena repitieron en la medular, con otra lectura clara en consecuencia: de nuevo sin dibujo con mediapunta. El enganche predilecto de la plantilla, precisamente, partió en banda izquierda, un Jacobo que desde la antesala del choque se había relacionado al Real Oviedo, interesado en sus servicios.
Ni Christian Carracedo ni Adrián Fuentes se movieron tampoco de banda derecha y la punta de lanza, respectivamente, cerrando la última sociedad de una alineación que, pese a la turbulencia de las bajas, parece haber echado raíces en esta fase de la temporada.
Tampoco se guardó mucho Jon Pérez ‘Bolo’ en el otro bando. Jorge Pulido, en el foco mediático tras manifestar su deseo de abandonar el club azulgrana, fue de la partida. Con él, otros tantos nombres propios como Óscar Sielva, Sergi Enrich o Julio Alonso. Enol, pichichi de su plantel con cuatro dianas, o el recién fichado Efe Aghama, esperaron en la banqueta.
La función comenzó con aviso local. Apenas seis minutos necesitó el cuadro azulgrana para activarse en ataque. Lo hizo a través de Ángel Pérez, que se deshizo de la marca de Alcedo con facilidad para buscar el cabeceo de Sergi Enrich, al que el testarazo le salió desviado. Siguió avisando el Huesca y hasta ahí duraron las advertencias: acto seguido, Iker Álvarez se comió un saque de esquina envenenado en el despeje y, tras una breve revisión -por una posible falta al andorrano en la acción-, la diana de Iker Kortajarena subió al marcador, aún con parte del público ubicando su asiento.
No estaba ni iba a estar cómodo el Córdoba CF en ese arranque de partido, en el que todavía había reservado algún que otro revés. El segundo, sin ir más lejos, cayó al borde del ecuador del primer acto, en la lesión de un Juan María Alcedo que tuvo que abandonar el terreno de juego tras un intento de centro algo forzado. Movió rápido Ania el banquillo y el sustituto fue Carlos Isaac, entrando por banda derecha y volviendo a desplazar a Albarrán, que hace tiempo que dejó ser interino por ahí, al perfil izquierdo.
Jacobo González celebra su gol ante el Huesca en El Alcoraz. / lof
De banda a banda
Pero para entonces ya había percutido también alguna vez Christian Carracedo por banda derecha, donde estaba encontrado las vueltas de Julio Alonso. Tanto así que la respuesta a los dos mazazos iniciales la sirvió en bandeja el catalán, que tras una acción personal encontró el espacio para poner un envío tenso al área y, de paso, habilitar el tercer gol en tres partidos de Jacobo González, que se adelantó a Ángel Pérez para fusilar a Dani Jiménez.
Y es que el resultado en ese par de intercambios estaba resumiendo bien lo que iba ocurriendo en El Alcoraz: dominio alterno, poco control y muchas idas y venidas. La volvió a tener Jacobo en una de esas, remachando desde la frontal una combinación trenzada por el flanco derecho que acabó desarticulada por un bosque de piernas oscenses. Replicó también Ángel Pérez, su pareja de baile -y el más activo-, con otro eslalon por el perfil crontrario que se tradujo en un saque de esquina cabeceado alto por Pulido.
Con poco más que rascar se acabó la primera mitad, consumida sin que nadie lograra llegar a ponerle pausa. Eso sí, dos tuvo todavía el Huesca para hacer el segundo antes de marcharse a la caseta. La primera la protagonizó Portillo, fusilando a Iker Álvarez -que apenas pudo quitársela de encima- en un rechace por abajo dentro del área cordobesa. Después fue el turno de Pérez, una vez más, superando en carrera tanto a Albarrán como a la vigilancia de Xavi Sintes para mandar un misil a la grada.
Le estaba costando a los andaluces recuperar el equilibrio, pese al resultado, aunque por el lado azulgrana tampoco andaban especialmente entonados.
Xavi Sintes, durante el encuentro del Córdoba CF frente al Huesca. / lof
La reanudación lo puso otra vez más de manifiesto. Primera jugada a trompicones, el Córdoba CF algo errático a la hora de achicar aguas y un trallazo de Sielva desde 30 metros que cerca estuvo de quitarle el polvo a la escuadra del arco de Iker Álvarez. Apenas unos segundos necesitó igualmente Ángel Pérez para volver a probar suerte, aprovechando un error en la salida de balón visitante para cruzar en exceso su definición en el mano a mano ante el meta internacional andorrano.
La contestación la puso Requena, en un balón desde la esquina, muy tenso, que el granadino apenas dio dirección desde el punto de penalti para encontrarse con Toni Abad, ya bajo palos, en el camino al que sonaba como el 1-2 en El Alcoraz. Otra tuvo Carracedo para buscarlo, sin dejar correr mucho el reloj, en un rápido chut mordido que no pudo coger rosca ni sentido para sorprender a un atento Dani Jiménez.
Pero cogía algo de vuelo el cuadro cordobés conforme se asentaba la segunda mitad, cada vez más suelto en ataque. A la hora de juego apareció Fuentes, poco participativo de inicio, finalizando otra acción embarrada -y casi sin ángulo- para exigir una nueva parada de Jiménez cerca de la madera. Eso sí, también sufría el binomio Xavi Sintes-Álex Martín metros atrás. De hecho, un mal servicio del balear a punto estuvo de convertirse en el segundo local, aunque Kortajarena se durmió tras la asistencia de Portillo.
Movió Iván Ania el banquillo en busca de alternativas. La solución fue poner más mordiente arriba, con la entrada de Sergi Guardiola en el sitio de Alberto del Moral para colocar dos referencias ofensivas. La primera que tuvo buscó ponerla en la portería el manacorí, que pronto se atrevió con un zurdazo desde fuera del área, sin mucha potencia. Más clara aún fue la de Fuentes, que mandó por encima del arco un gol cantado, casi bajo palos, tras una buena asistencia de Carlos Isaac desde el costado derecho…
El gol de la confirmación
Más madera entró con la segunda unidad. La apuesta fue Diego Percan -en punta- y Dalisson, en el lugar de Adrián Fuentes y Pedro Ortiz para agilizar la ecuación en el intervalo entre banda y delantera. Para entonces ya se había roto el pleito, derivado a un ida y vuelta con poca claridad -e ideas- que siempre, o casi siempre, iba acabando más cerca de la diana anfitriona que de la visitante. Lo refrendó Pulido, con un gol que no subió al marcador por posición adelantada del toledano…
Pero todavía quedaba tela por cortar… y mucha. Tanto así que, a falta de poco más de cinco minutos para caer el telón, los de Bolo se quedaron con diez, tras la expulsión por doble tarjeta amarilla de Carrillo. Ingresó pronto Sergio Arribas para recomponer esa situación, pero el mensaje era claro entre los blanquiverdes: había que ir a por todo. Y del dicho al hecho se lo tomó Carlos Isaac, uno de los más entonados, que prácticamente sobre la bocina decidió asomarse en dominio oscense para cerrar un par de asuntos: el de la remontada, con un disparo a quemarropa; el del tercer triunfo consecutivo del Córdoba lejos de casa, y el del broche a una primera vuelta que acaba con el mejor regusto posible, pese a la lucha.
Ficha técnica
1 – SD Huesca: Dani Jiménez, Toni Abad, Carrillo, Pulido, Julio Alonso, Óscar Sielva, Jesús Álvarez, Iker Kortajarena, Portillo, Ángel Pérez y Sergi Enrich. Entrenador: Jon Pérez ‘Bolo’.
Cambios: Dani Ojeda por Jesús Álvarez (66’), Enol por Sergi Enrich (75’), Efe Aghama por Ángel Pérez (75’), Arribas por Portillo (86’).
2 – Córdoba CF: Iker Álvarez, Juan María Alcedo, Álex Martín, Xavi Sintes, Albarrán, Del Moral, Pedro Ortiz, Requena, Jacobo, Carracedo y Adrián Fuentes. Entrenador: Iván Ania.
Cambios: Carlos Isaac por Alcedo (22’), Sergi Guardiola por Del Moral (67’), Dalisson por Pedro Ortiz (75’).
Goles: 1-0 (7’) Iker Kortajarena. 1-1 (24’) Jacobo. 1-2 (88’) Carlos Isaac.
Árbitro: Cid Camacho (C. Castellanoleonés).
Tarjetas: a Jesús Álvarez (45’), Del Moral (45’), Sielva (59’), Julio Alonso (69’), Dani Jiménez (87’). Expulsó al local Carrillo (85’).
Estadio: El Alcoraz, con presencia cordobesista.
Suscríbete para seguir leyendo
