Una violación de la soberanía de Groenlandia tendría «consecuencias en cascada sin precedentes», advirtió el presidente de Francia, Emmanuel Macron, frente al Consejo de Ministros este miércoles. La declaraciones de Macron llegaron al mismo tiempo que Estados Unidos manifestaba nuevamente su intención de apoderarse del territorio, a pesar de la negativa de los propios groenlandeses. Una actitud de la que el Gobierno francés parece empezar a cansarse y no escatima en advertir a la Administración de Donald Trump que Francia «actuará en plena solidaridad con Dinamarca» y que «si la soberanía de un país europeo y aliado se viera afectada, las consecuencias serían sin precedentes».
La relación entre Trump y Macron nunca ha sido estable, y ahora no pasa por su mejor momento, después de que el presidente estadounidense se mofase del francés durante una rueda de prensa sobre la hipocresía de Macron ante el incremento del precio de los medicamentos en Francia. Macron nunca respondió a esas burlas directamente, pero sí utilizó la diplomacia para atacar a Trump, advirtiéndole en los últimos días, que EEUU se estaba «alejando de sus aliados».
El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, también quiso pronunciarse ante la Asamblea Nacional, subrayando que las intenciones del presidente estadounidense son «serias y deben tomarse muy en serio». El próximo 6 de febrero, se espera que Francia inaugure su consulado en Nuuk, la capital de Groenlandia.
Mientras, este miércoles, los dirigentes europeos cerraban filas a favor de la isla, el ministro de Exteriores de Dinamarca, Vivian Motzfeldt, y de Groenlandia, Lars Loekke, se reunían en la Casa Blanca con el vicepresidente de EEUU, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, en un contexto de creciente tensión.
La obsesión de Trump por Groenlandia
El presidente estadounidense insiste que la isla, estratégicamente ubicada y rica en minerales, es vital para la seguridad estadounidense. Por ello, el mandatario cree que su país debería poseerla para evitar especialmente que Rusia o China la ocupen, y eso «no va a suceder», insistió.
«Desde el punto de vista militar, sin el enorme poderío de Estados Unidos, que en gran parte construí durante mi primer mandato y que ahora estoy llevando a un nuevo y aún más alto nivel, la OTAN no sería una fuerza eficaz ni un elemento disuasorio, ¡ni mucho menos! Ellos lo saben, y yo también. La OTAN se vuelve mucho más formidable y eficaz con Groenlandia en manos de Estados Unidos», añadió este miércoles en su red Truth Social.
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