La focaccia es uno de los panes más emblemáticos de la cocina italiana. Su textura esponjosa por dentro, combinada con una superficie dorada y crujiente, la convierte en una opción irresistible tanto para acompañar comidas como para disfrutar sola, apenas salida del horno. Aromatizada con aceite de oliva y hierbas, es un pan simple, pero lleno de sabor.
A continuación, te explicamos cómo preparar focaccia casera paso a paso, con consejos clave para lograr un resultado húmedo, aireado y delicioso.
Ingredientes
- 500 g de harina de trigo (preferentemente tipo 00)
- 10 g de sal fina
- 7 g de levadura seca de panadero o 15 g de levadura fresca
- 325 ml de agua tibia
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra (más extra para la bandeja)
- Sal gruesa, romero fresco o seco y aceitunas negras (opcional)
Cómo hacer focaccia paso a paso
Preparación de la masa
En un bol grande, mezclá la harina con la sal. Formá un hueco en el centro y agregá la levadura. Incorporá de a poco el agua tibia mientras mezclás, hasta integrar los ingredientes. Sumá el aceite de oliva y comenzá a amasar hasta obtener una masa homogénea.
Amasado
Volcá la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasá durante unos 10 minutos, hasta que esté suave y elástica. Si usás batidora con gancho, amasá a velocidad media durante 7 minutos.
Primer levado
Formá un bollo y colocá la masa en un bol aceitado. Cubrí con un paño o film y dejá reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, o hasta que duplique su volumen.
Formado y segundo levado
Desgasificá suavemente la masa con los dedos y trasladala a una bandeja para horno previamente aceitada. Estirala con cuidado hasta lograr un grosor parejo. Cubrí y dejá reposar entre 20 y 30 minutos.
Decoración y horneado
Precalentá el horno a 220 °C. Antes de llevar al horno, presioná la masa con los dedos para formar los clásicos hoyuelos. Rociá con aceite de oliva, espolvoreá sal gruesa y agregá romero y aceitunas si lo deseás.
Cocción
Horneá durante 20 a 25 minutos, hasta que la focaccia esté bien dorada. Retirá y dejá enfriar sobre una rejilla.
Consejos para una focaccia perfecta
- El agua debe estar tibia, nunca caliente, para no dañar la levadura.
- Un buen amasado garantiza una miga aireada y elástica.
- No escatimes en aceite de oliva: es clave para el sabor y la humedad.
- Podés personalizarla con tomates cherry, cebolla caramelizada, ajo o queso.
