España completó en Ljubljana su mejor partido del campeonato: un ejercicio de superioridad total ante Italia, a la que sometió desde el primer minuto con una defensa sobresaliente, un ataque fluido y una madurez competitiva que la impulsa con fuerza hacia las semifinales del Europeo.
El Stožice Arena vivió un partido vibrante en el cuarto y último duelo de cuartos de final del Europeo, un escenario donde España impuso su ley desde el primer segundo ante una Italia que quiso el balón, pero nunca logró sentirse cómoda. La ‘azzurra’ intentó gobernar el ritmo a través de la posesión, aunque la selección española, muy bien plantada y con una defensa impecable, desactivó cualquier intento de peligro.
El dominio de La Roja fue absoluto. España mandó, presionó, recuperó y generó un torrente de ocasiones que solo la falta de acierto, y hasta cuatro balones estrellados en los palos por Rivillos, Mellado, Ricardo Mayor y Antonio, impidió que el marcador se disparara antes. Italia, pese a aparecer poco, lo hizo con cierto filo, pero siempre se topó con una defensa española muy sólida.
El 1-0 llegó tras una acción ensayada que descolocó por completo a los italianos. Una falta cometida sobre Pablo Ramírez dio pie a la pizarra: Antonio y Rivillos amagaron con el saque, confundiendo a la defensa rival. Finalmente, Antonio golpeó con potencia hacia el segundo palo, donde Cortés apareció para poner la punta de la bota y abrir el marcador. Una jugada tan inteligente como precisa.
El 2-0 fue una obra de arte. Dídac Plana filtró un pase milimétrico que dejó a Antonio mano a mano con el portero. El cierre jiennense, con una sangre fría extraordinaria, optó por una vaselina perfecta que superó al guardameta. Un golazo que reflejó el nivel de inspiración del cierre en esta Eurocopa.
España cerró la primera parte encerrando a Italia, imponiendo un ritmo altísimo y mostrando una superioridad incontestable. Solo el desacierto en la definición evitó una ventaja mayor. Aun así, la selección firmó una primera mitad excelente, de esas que marcan territorio y envían un mensaje claro: está preparada para pelear por todo.
Control absoluto tras el descanso
La dinámica se mantuvo tras el descanso: España continuó dominando y una Italia cada vez más exigida se defendió como pudo, apareciendo únicamente en acciones aisladas.
En una transición rapidísima, la selección española amplió la ventaja y colocó el 3-0 en el marcador. Dídac Plana volvió a poner un balón milimétrico a la banda, Cecilio lo cazó y, casi sobre la línea de fondo, sirvió un pase atrás que Antonio empujó en el segundo palo para firmar su doblete particular. El ala español, MVP del encuentro, completaba así un partido sobresaliente, con dos goles y una asistencia.
Poco después, el capitán de la selección española culminó una jugada colectiva impecable, en la que habían intervenido los cuatro jugadores en pista, para anotar el que parecía ser el 4-0. Sin embargo, Italia solicitó la revisión de la acción al considerar que el balón había salido por línea de fondo y que, por tanto, debía haberse señalado saque de portería. Los árbitros habían concedido córner en la jugada previa, pero el VAR confirmó que correspondía saque de puerta.
Tras analizar la acción, el tanto fue anulado y el juego se reanudó con saque de portería para Italia.
Con el marcador en contra, Italia decidió salir a jugar de cinco para intentar reducir el marcador, pero España mantuvo la calma, defendió con una solidez admirable y siguió controlando el ritmo. En pleno intento italiano por recortar distancias, llegó el 4-0 definitivo: un mal pase atrás de Motta sorprendió a Turmena, que no logró controlar la pelota. El balón siguió su camino hasta la portería y terminó entrando para convertirse en un gol en propia puerta de Gabriel Motta.
El partido se apagó sin sobresaltos. España administró los últimos minutos con una madurez admirable, encadenando posesiones largas y defendiendo con una precisión quirúrgica el ataque de cinco de Italia.
Cuando sonó la bocina en Ljubljana, el 4-0 confirmó no solo una victoria incontestable, sino también el billete a unas semifinales donde la selección buscará el pase a la final, el miércoles 4 de febrero, contra Croacia. En la otra parte del cuadro, Portugal y Francia pelearán por el segundo puesto en la gran final, completando un escenario de máxima exigencia para una España que llega lanzada.
Partido excelente de la selección: muy sólida, con un ataque fluido, mandando y controlando el partido de principio a fin, sin dejar respirar a Italia y mostrando una defensa imperial. A medida que avanza el campeonato, España se muestra cada vez mejor, más segura y con más ambición para conquistar esta Eurocopa.
Ficha técnica:
4 – ESPAÑA: Didac Plana; Adrián Rivera, Adolfo, Cortés, Mellado -equipo inicial- Chemi (ps), Cecilio, Ricardo Mayor, Antonio Pérez, Raya, Pablo Ramírez, Rivillos, Gordillo, Novoa
0 – ITALIA: Bellobuono; Italo Rossetti, Motta, Calderolli, Musumeci -equipo inicial- Dalcin (ps), Podda, Pulvirenti, Fortini, Liberti, Merlim, Turmena, Barichello
GOLES: 1-0 Cortés (11’), 2-0 Antonio Pérez (19’), 3-0 Antonio Pérez (25′), 4-0 Motta (pp) (35′)
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