Primera medida operativa tomada por Interior en relación con el caso de denuncia por violación contra el director adjunto operativo (DAO), el comisario principal José Ángel González: el ministerio del Interior ha comunicado en la mañana de este jueves que se le ha ofrecido escolta policial a la mujer policía que ha presentado la denuncia, y que esta ha aceptado la medida de protección.
Según la información que ha difundido el ministerio, ha sido la actual DAO en funciones, la comisaria Gemma Barroso, la que ha llamado en la mañana de este jueves a la agente para hacerle el ofrecimiento. Se trata de la segunda conversación que ambas mantienen esta semana. La primera, el pasado martes, fue una llamada de la agente de policía, inspectora de baja psicológica, para anunciarle a Barroso que había sido admitida a trámite una querella suya por agresión sexual en la que acusa al comisario González.
En la estructura de la Policía, Gemma Barroso no es solo la directora adjunta operativa interina, tras la dimisión de González; también es la jefa de la inspectora denunciante, pues, antes de recibir la baja por daños a su salud mental, acababa de incorporarse a la Subdirección General de Recursos Humanos y Formación, en el mismo despacho de la calle Miguel Ángel de Madrid en el que tiene su despacho Barroso.
Fuentes policiales apuntan que entre Barroso y su entonces nueva subordinada no llegó a haber relación personal ni laboral, pues la baja se produjo nada más incorporarse, en julio de 2025.
En peligro
La medida de protección policial llega 24 horas después de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la sesión de control al Gobierno en el Congreso, asegurara que dimitiría de su cargo si la agente de policía denunciante decía que se ha sentido desprotegida por el ministerio o que él la ha desprotegido en algún momento. Marlaska lanzó este órdago después de que el PP le acusara de «tapar» el caso y de ser conocedor de la violación antes de que esta apareciera. El ministro lo negó tajantemente en un momento muy bronco de la jornada parlamentaria.
La medida de aseguramiento personal de la denunciante -frecuente en los casos de denuncias por violencia de género- llega también después de que el abogado de la misma, Jorge Piedrafita, haya denunciado públicamente que ha trascendido el nombre de su cliente y que eso pone en peligro su integridad personal.
Interior ha apreciado riesgos concurrentes en el caso sobre la presunta víctima de violación. En la querella presentada ante el juzgado número 8 de violencia sobre la mujer, se apunta a un factor de peligro en torno a la supuesta víctima: una «conducta obsesiva de acoso y contacto no deseado» que la denunciante atribuye al DAO dimitido. A González le acusa también la mujer, con la que tuvo una relación amorosa, de aplicar sobre ella «una campaña sistemática, obsesiva e intensiva de acoso telefónico y manipulación psicológica».
El DAO González presentó su dimisión el mismo martes en que se conoció la querella. Según ha explicado en una aparición en televisión, lo ha hecho «para no ensuciar el nombre de la Policía» y poder defenderse «adecuadamente».
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