El veredicto del juicio por el crimen de Sebastián Villarreal generó una profunda indignación en la familia. El tribunal condenó a uno de los acusados por el homicidio y decidió absolver a los otros dos, lo que provocó un fuerte malestar entre los allegados de la víctima.
El juicio comenzó el 11 de febrero de 2026 y se desarrolló a lo largo de cinco audiencias, en las que se analizaron pruebas, testimonios y los roles que habrían tenido los acusados en el violento episodio. Tras conocerse la sentencia en Tribunales II, el clima fue de profunda desolación. Los familiares cuestionaron duramente la decisión judicial y señalaron que el fallo está muy lejos de los pedidos que había realizado la fiscalía durante el debate.
El tribunal condenó a Héctor Alejandro “Lalo” Herrera a 14 años de prisión como partícipe no necesario de homicidio en ocasión de robo. En tanto, Luciano Gonzalo Bustos recibió 6 años de prisión por robo calificado, aunque fue absuelto del delito de homicidio. Por su parte, Axel Fabricio Escada fue condenado también a 6 años de prisión por robo calificado y encubrimiento, y resultó absuelto por el homicidio en ocasión de robo.
Durante el juicio, el fiscal Fernando López Villagra había solicitado penas significativamente más altas, 18 años para Bustos y 20 años para Escada, al sostener que ambos cumplían un rol central en la provisión de armas y en la dinámica delictiva junto a los menores involucrados en el hecho.
“Es muy decepcionante”
Tras el fallo, Jimena Villarreal, expresó el profundo malestar de la familia. “No era lo que esperábamos. Sentimos indignación, enojo y mucho dolor. Es muy decepcionante después de todo el trabajo que se hizo durante dos años para llegar hasta este momento”, manifestó.
Señaló que esperaban un fallo que marcara un precedente frente a este tipo de delitos. “La sociedad esperaba condenas ejemplares, que fueran un antes y un después. Sin embargo, terminó siendo casi una burla, porque dos de los imputados fueron absueltos del homicidio”, sostuvo.
Cuestionamientos a la Justicia
La hermana de Villarreal también apuntó contra lo que considera fallas estructurales del sistema judicial frente a la inseguridad. “Si se roban tantas motos y hay tanto delito con tanta impunidad, es porque algo más pasa. Parece que siempre se hace lo mínimo o lo que conviene a ciertos poderes”, expresó. Además recordó una situación ocurrida durante el proceso judicial que, según dijo, hoy cobra otro significado. “Cuando mi hermana declaró, la jueza le preguntó qué esperaba. Ella dijo que justicia y la respuesta fue que ya habíamos tenido justicia porque los menores estaban presos. Hoy parece que la decisión ya estaba tomada”, afirmó.
“Vamos a seguir hasta el final”
A pesar del desgaste que implicó el proceso judicial, la familia aseguró que continuará buscando que el caso sea revisado. “Estamos agotados, pero vamos a llegar hasta la última instancia. Sebastián merecía justicia de verdad. Nosotros no pedimos nada fuera de la ley, solo que se haga lo que corresponde”, concluyó Jimena Villarreal.
