El verano languidece, pero se niega a retirarse. Y en tierras cordobesas, estas jornadas son un botón de muestra.
Este sábado, con un cielo que se tornó gris con rapidez, y trajo lluvias en buena parte de la provincia.
Durante la mañana, de hecho, con la vigencia de un “alerta amarillo” ante la chance de tormentas.
“El área será afectada por tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes. Las mismas estarán acompañadas por lluvias abundantes en cortos períodos, actividad eléctrica frecuente, ocasional caída de granizo y ráfagas que pueden superar los 70 km/hora”, reza el informe emitido desde el Servicio Meteorológico Nacional.
Las precipitaciones podrían alcanzar los 50 milímetros en algunos sectores, pero las marcas no descienden de manera considerable.
Mientras, en la Capital, por caso, se anticipan 26 grados de máxima.
El domingo es cuando se perciben giros, con un cielo que se despeja y un sol que busca protagonismo.
La presencia del viento norte, con ráfagas de hasta 50 kilómetros por hora, también tiene su incidencia, y el mercurio crece.
Se estima que la temperatura podría alcanzar los 29º durante la tarde.
