El programa, en funcionamiento desde 2007, se centra en las zonas donde la desigualdad es más aguda, ofreciendo servicios de apoyo educativo, actividades recreativas y de tiempo libre, así como acompañamiento psicosocial y asistencia a las familias. Todo esto se lleva a cabo mediante una amplia red de organizaciones sociales y en colaboración con los servicios públicos.
«La pobreza en la infancia no se limita únicamente a un asunto económico, sino que también implica oportunidades. A través de CaixaProinfancia, nos esforzamos para que ningún niño, niña o adolescente tenga su futuro restringido por el entorno en el que llega al mundo. Los resultados evidencian que un apoyo educativo y social constante a lo largo del tiempo genera un impacto significativo en las vidas de los menores más vulnerables», señala Marc Simón, subdirector general de la Fundación ”la Caixa”.
Los resultados del programa muestran un impacto positivo en el ámbito educativo. Un 84,7 % de los menores atendidos logra graduarse al concluir la ESO, lo que representa un incremento de 2,6 puntos porcentuales en comparación con la media nacional. Asimismo, la tasa de deserción escolar entre los participantes del programa es aproximadamente del 3,5 %.
Asistencia integral a familias en situación de vulnerabilidad
El programa acompaña a niños, niñas y adolescentes de alrededor de 43.000 familias en toda España que enfrentan circunstancias de vulnerabilidad. Más del 50% de estas familias son monoparentales, y más de la mitad de los progenitores se hallan en situación de desempleo, muchos de ellos sin recibir ningún tipo de ayuda. Además, entre los padres y madres que participan en el programa, la mayoría posee un nivel educativo bajo o muy bajo.
Por esta razón, CaixaProinfancia no solo trabaja con los niños, sino que también se dirige al entorno familiar, fortaleciendo las habilidades de los padres y proporcionando recursos que ayudan a aumentar la estabilidad y el bienestar de toda la familia.
Una inversión social con un impacto tangible
En un entorno de creciente desigualdad social, donde uno de cada tres menores en España se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, CaixaProinfancia reafirma su compromiso con la infancia como una inversión social de gran impacto. Este programa proporciona asistencia y servicios que incluyen desde el refuerzo educativo y el acceso a actividades recreativas, hasta atención psicoterapéutica tanto individual como familiar, apoyo educativo para las familias —cuya participación es crucial para el rendimiento académico de los niños—, así como material escolar y cobertura de necesidades básicas.
CaixaProinfancia aborda aquellos aspectos que influyen en el desarrollo de los niños en situaciones de vulnerabilidad, tales como la baja autoestima y la inseguridad emocional, así como las deficiencias en alimentación, higiene, y salud visual o auditiva, que afectan de manera directa al bienestar y al proceso de aprendizaje. Todo esto se lleva a cabo mediante una intervención integral que busca asegurar la igualdad de oportunidades desde los primeros años de vida, con el fin de impedir que el contexto social marque el futuro de las personas.
El programa se desarrolla en todas las comunidades autónomas y en las dos ciudades autónomas, operando en 155 municipios mediante una red de 475 organizaciones sociales, y dispone de un presupuesto anual de aproximadamente 82 millones de euros.
