La ambiciosa vuelta de tuerca de Rosalía en su nuevo espectáculo en directo pretende, consiguiéndolo, abrazar todas las artes. Con espíritu épico, acerca al gran público la música clásica al incorporar una orquesta de cámara o el ballet al calzarse unas zapatillas de puntas. Quienes estuvieron presentes el lunes en el arranque de su nueva gira así lo corroboran, satisfechos de un espectáculo en el que no queda nada al azar.
Si bien su disco ‘Lux’, epicentro del repertorio que desgrana, fue grabado con la London Symphony Orchestra y los coros del Palau de la Música y la Escolanía de Montserrat, en la gira, obviamente, no opta ni por un gran coro –para eso tiene a sus vocalistas– ni mucho menos por un conjunto sinfónico, para lo que requeriría a más de 50 músicos. Ella se lleva de gira a una veintena de profesores miembros de The Heritage Orchestra, un flexible conjunto de cámara que se adapta sumando o restando efectivos según los requerimientos de cada proyecto. Y como en su disco Rosalía incorpora referencias a la lírica y a la música clásica –ya transformada en fenómeno global del pop contemporáneo– necesitaba cuerdas, viento y percusión, y ahora cuanta con ellos.
The Heritage Orchestra, en esta gira capitaneada por la directora, organista y compositora de origen cubano Yudania Gómez Heredia, es un conjunto habituado a trabajar con estrellas mediáticas del ámbito del pop, como Dua Lipa o Björk, y con músicos más intimistas como el ‘crooner’ Jamie Cullum o la inclasificable Jane Birkin. La maestra Gómez Heredia, por su parte, se está labrando camino en el campo de la lírica y de la clásica, habiendo ya dirigido producciones de óperas como ‘El amor de las tres naranjas’ de Prokofiev o ‘The fairy Queen’ de Purcell. Actualmente, goza de una beca del programa de mentoría de la maestra Marin Alsop.
A estos mimbres Rosalía une varios en varios temas un fraseo que mira a la lírica, como en ‘Berghain’ o en esa aria en miniatura que es ‘Mio Cristo piange diamanti’, acercándose con su propio lenguaje a la gramática de la ópera al tirar de orquesta, coro y, sobre todo, de un gesto dramático casi operístico.
Rosalía sabe rodearse de los mejores en su ámbito, y así lo demuestra con estos fichajes, quienes le acompañarán en la ‘tournée’ fundiéndose en la escenografía, con los músicos dispuestos en un foso orquestal con forma de cruz latina, muy en la línea espiritual de ‘Lux’. Más allá de su flamenco innovador, la formación académica de la cantante catalana le permite apostar con buen criterio en su constante afán de experimentación, fusionando tradición con la materia contemporánea.
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