Hungría. Con la agenda local convulsionada, el presidente Javier Milei aterrizó ayer en Budapest, capital de Hungría, para cumplir con una agenda de actividades que incluye su disertación en una nueva edición de la Conferencia de Acción Política Conservador (CPAC), que se celebrará este sábado, y una serie de bilaterales con autoridades del Gobierno. Lo cierto es que en su viaje exprés, el mandatario intentará profundizar su vínculo con el primer ministro Viktor Orbán, el referente de la derecha que lleva dieciséis años ininterrumpidos en el poder.
Tras su paso por la provincia de Tucumán, luego de disertar en el Foro Económico del NOA, el mandatario retornó a la Ciudad de Buenos Aires para partir unas horas más tarde, a las 00.50, en el ARG 01 desde el Aeropuerto de Ezeiza.
Con alrededor de 20 horas de vuelo, escala incluida en Gran Canaria, la reducida delegación que lo rodea, integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el ministro de Relaciones Exteriores, Culto y Comercio Internacional, Pablo Quirno, arribó a la ciudad capital de Hungría pasadas las 16 (hora argentina).
Tras el evento que cuenta con varias ediciones al año, Javier Milei será condecorado con el título “Civis Universitatis Honoris Causa”, en reconocimiento a personalidades por sus “valores y contribuciones significativas a la sociedad, la política o la academia”. Será entregado por el rector de la Universidad Ludovika de Servicio Público, Gergely Deli, en una ceremonia en la que se espera que el mandatario haga uso de la palabra.
Pasadas las actividades, el vuelvo especial que transporta a la delegación presidencial retornará rumbo a la Ciudad de Buenos Aires el mismo sábado en la noche húngara con intención de llegar en horas de la mañana del domingo 22 de marzo.
