Como no podía ser de otro modo, dado el premio obtenido en Cannes, el éxito que registró en las salas desde su estreno el pasado junio y el hecho de que sea la apuesta de la Academia para competir en los Oscar, ‘Sirat’ ha obtenido un buen número de nominaciones, 11. Pero siendo una de las películas españolas importantes de este año, tiene dos menos que ‘Los domingos’. El filme de Alauda Ruiz de Azúa apareció como un tsunami, se llevó la Concha de Oro en San Sebastián y triunfó también en la taquilla: ‘Sirat’ había recaudado casi tres millones de euros al cierre del pasado año, mientras que ‘Los domingos’, estrenada en cines el 24 de octubre, sobrepasó los tres millones a finales de noviembre. Además, se ha beneficiado de esa curiosa y algo desconcertante apuesta por la espiritualidad –algo de márketing también tiene el asunto– que ha estado presente en el último disco de Rosalía, por ejemplo. ‘Los domingos’ se instala en cierta abstracción y siembra la duda ideológica, pero es una propuesta lo suficientemente potente para que haya interesado a un abanico amplio de espectadores y críticos. Parte como favorita, cierto, pero ‘Sirat’, que también tiene mucho de espiritual, va a ser un duro contrincante.
‘Maspalomas’, a la caza con nueve nominaciones, ‘Sorda’ y ‘La cena’ juegan en otra liga, más bien en tres ligas diferentes: la presencia de ‘La cena’, una comedia más blanca que negra sobre la posguerra española, es la apuesta por un cine comercial de cierta elegancia. Porque si algo destaca en la composición de los Goya de este año es lo heterogéneo de sus propuestas. En todo caso resulta extraño, como siempre, que en las nominaciones a la mejor dirección estén Carla Simón y Albert Serra, pero no así sus películas, ‘Romería’ y ‘Tardes de soledad’, que son propuestas bastante más personales que otras que sí competirán por el galardón principal. Cuestión de gustos, por supuesto. ‘Tardes de soledad’ ha sido nominada en la categoría documental. Cuestión de criterios. En el apartado de dirección novel no acaba de entenderse que esté ‘Balearic’, no porque no tenga interés, que lo tiene, sino porque su director, Ion de Sosa, ya había realizado previamente un largometraje (‘Sueñan los androides’), un documental (‘True love’) y un mediometraje (‘Mamántula’), además de un corto (y muchos y excelentes trabajos como director de fotografía).
Tal y como están formuladas las nominaciones, hay premios que parecen bastante seguros, como el de mejor actriz revelación para Blanca Soroa, la adolescente que desea ser monja en ‘Los domingos’, aunque esté igual de bien la debutante Elvira Lara de ‘Los Tortuga’ y pueda existir un tirón afectivo por la Miriam Garlo de ‘Sorda’. Pero el resto en cuanto a interpretación va a ser más reñido que en años anteriores, donde sólidas figuras encarnando personajes históricos o relevantes acostumbraban a partir con mucha ventaja. Una apuesta personal, tan factible como cualquier otra: Mario Casas por ‘Molt lluny’ y Antonia Zegers por ‘Los Tortuga’.
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