La confianza de los CEO a nivel mundial sobre la evolución de los ingresos de sus compañías en 2026 se ha desplomado hasta el nivel más bajo de los últimos cinco años. Así lo pone de manifiesto la 29ª Encuesta Mundial de CEO, elaborada por la consultora PwC y presentada hoy en el Foro Económico Mundial de Davos. Según las conclusiones del estudio, los más altos directivos describen un panorama empresarial definido por los retornos desiguales en las inversiones en IA, el incremento de los riesgos geopolíticos y la intensificación de las ciberamenazas.
Falta de confianza en el negocio
Tal y como pone de manifiesto PwC, solo tres de cada diez CEO (30%) aseguran estar muy o extremadamente confiados en el crecimiento de sus ingresos en los próximos doce meses. Este porcentaje refleja una caída del ocho décimas frente al 38% de 2025, y de 26 puntos frente al 56% que aseguraba estarlo en 2022. Estas cifras, según la consultora, muestran que los directivos «no están consiguiendo traducir las inversiones en resultados financieros consistentes como consecuencia del cambio tecnológico acelerado, la incertidumbre geopolítica y la presión económica».
En el caso de los máximos ejecutivos españoles, el porcentaje de los que se declaran confiados en la marcha de sus ingresos en 2026 es algo mayor (38%) frente al 43% de 2025. A tres años vistas, las perspectivas de los máximos ejecutivos globales y españoles sobre la evolución de sus ingresos mejoran: el 49% y el 40% respectivamente, está muy o extremadamente confiado en que crecerán.
Temor por no poder seguir el ritmo a la IA
La Inteligencia Artificial (IA) se desvela como una de las principales preocupaciones de los directivos a nivel global, especialmente en lo que respecta a la incertidumbre de no saber si la transformación digital de sus compañías puede seguir el ritmo a los avances tecnológicos. El 42% reconoce que esta es su principal inquietud.
Pese a que la gran mayoría de empresas afirman estar experimentando con IA, solo un 12% de los directivos admite haber conseguido beneficios tanto en términos de reducción de costes como de incremento de los ingresos. El 33%, por su parte, cree haber obtenido mejoras en uno u otro aspecto, mientras que más de la mitad (56%) afirma no haber conseguido resultados económicos significativos.
Los aranceles hacen mella en las cifras
Otro de los quebraderos de cabeza de los máximos directivos son, como no podía ser de otra manera, los aranceles. Las tarifas anunciadas inicialmente en abril por el presidente de EEUU, Donald Trump, sacudieron por completo las relaciones comerciales entre países. Uno de cada cinco CEO (20%) afirma que sus compañías están «alta o extremadamente expuesta a pérdidas económicas significativas, en los próximos doce meses, como consecuencia de los aranceles», ejemplificando como las medidas emprendidas por Washington impactan en el día a día de las empresas.
Esta exposición, no obstante, varía según el área geográfica de los CEO y va desde la poca existente en Oriente Medio (6%) hasta la mayor sensibilidad hacia estas cuestiones en China (28%) o en México (35%). En Estados Unidos el 22% reconoce tener esta exposición a los aumentos tarifarios.
Diversificación como vía de escape
Como respuesta a la incertidumbre, los directivos consideran que explorar nuevos sectores resultará clave para volver al camino de los beneficios. Los CEO ven cada vez más la reinvención como un factor esencial para el crecimiento. El 42% afirma que su empresa ha comenzado a competir en nuevos sectores en los últimos cinco años. Entre quienes planean adquisiciones importantes, el 44% espera invertir fuera de su sector de actividad, siendo el de tecnología el sector adyacente más atractivo.
Un poco más de la mitad de los CEO (51%) planea realizar inversiones internacionales en el próximo año. Estados Unidos sigue siendo el principal destino inversor: el 35% de los encuestados lo colocan entre sus tres mercados principales. Reino Unido y Alemania (13%) y China continental (11%) también destacan en este sentido. El interés en India casi se ha duplicado año tras año, con el 13% de los CEO que planean invertir internacionalmente situando a este país entre sus tres principales destinos.
España, por su parte, sigue siendo un destino preferente para los inversores internacionales, puesto que se sitúa dentro del top 10 de países con mayor atractivo en la lista de PwC.
Suscríbete para seguir leyendo
