Barcelona acogerá los días 17 y 18 de abril una cumbre de líderes progresistas frente a la ‘ola ultra’ en defensa de la democracia. El presidente del Gobierno español y líder del PSOE, Pedro Sánchez, será el anfitrión tras recoger el testigo en Chile en julio del pasado año para dar continuidad a un espacio fundado junto a los mandatarios de los gobiernos progresistas de Brasil (Luiz Inácio Lula da Silva), Colombia (Gustavo Petro) y Uruguay (Yamandú Orsi), además del anfitrión Gabriel Boric y extenderlo a líderes de todo el mundo. Ahora se hará bajo el auspicio de la Movilización Progresista Global.
La iniciativa busca establecer un marco de colaboración entre diferentes gobiernos y líderes progresistas para crear una suerte de contranarrativa de los movimientos que ponen en tela de juicio las instituciones y la democracia misma, en clara referencia a la Administración de Donald Trump. La defensa del multilateralismo, los derechos humanos y el derecho internacional.
La organización de la cumbre fue anunciada este jueves en la reunión telemática que mantuvieron los líderes del Partido Socialista Europeo antes del encuentro informal en Bruselas de los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete convocada tras las pretensiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Groenlandia, según ha adelantado EFE.
Fuentes conocedores explican a este diario que el pasado mes de diciembre se tuvo un encuentro preparatorio en Montevideo (Uruguay). Detrás de la organización están organizaciones como la Fundación Avanza, un think tank ligado al PSOE e impulsado por el propio jefe del Ejecutivo en julio de 2024.
Barcelona acogerá así una cumbre «en defensa y en aras de profundizar la democracia». Dentro de los ejes de actuación propuestos, el Gobierno español ha asumido el liderazgo en lo referente la lucha contra la desinformación, principalmente en el ámbito digital y las redes sociales.
Para el jefe del Ejecutivo, según manifestó tras el encuentro en Santiago de Chile, no se trata solo de una cuestión política, sino de un “deber moral” ante lo que describió como batalla contra la “internacional reaccionaria”. Si la ultraderecha actúa “coordinadamente”, apuntó entonces, “es importante actuar desde una respuesta conjunta”.
Junto al presidente Lula
A nivel doméstico, Sánchez busca capitalizar la oposición a Trump y el PSOE está preparando una conferencia política por la paz que refuerce estas posiciones para antes de verano. Se trata de reforzar un mensaje contra la guerra y redefinir el posicionamiento del partido “frente al nuevo orden internacional”. El Gobierno y el PSOE tratan de contrastar sus posiciones críticas frente al seguidismo de Vox y un PP que tildan de “desnortado”.
Los socialistas europeos informaron de que, en su reunión, el presidente de esta formación, Stefan Löfven, anunció la celebración en Barcelona de la denominada Movilización Progresista Global los días 17 y 18 de abril. Estará organizada por Sánchez, presidente de la Internacional Socialista, en colaboración con socios internacionales y concitará la presencia de progresistas de todo el mundo. La idea de la Movilización Progresista Global surgió tras el Congreso de los socialistas europeos celebrado en Ámsterdam el pasado mes de octubre y fue impulsada por el jefe del Gobierno español y por el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
