La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, con el asesoramiento técnico del Instituto Municipal de Gestión Medioambiental (Imgema), y mediante encargo a Empresa Pública de Transformación Agraria (Tragsa), está desarrollando las actuaciones incluidas en el Proyecto para la mejora de la conectividad ecológica en el área piloto AP01 de la campiña de Córdoba, financiado con fondos asociados al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Entre las actuaciones se incluyen la creación de setos vivos, árboles aislados, sotos de ribera, plantaciones en bordes de cultivo, islas de vegetación en acirates y zonas improductivas, así como elementos de oportunidad para la fauna, como bioarcas y plantaciones lineales a lo largo de caminos rurales.
Asimismo, el proyecto contempla medidas específicas para el control de la erosión concentrada en cárcavas y vaguadas, combinando la ejecución de diques de retención con la revegetación de taludes, para la protección del suelo y la mejora de la calidad del paisaje agrario.
Sobre una superficie de 3.000 hectáreas
El proyecto cuenta con un presupuesto de 714.821,44 euros y se desarrolla en 12 fincas agrícolas privadas, nueve de ellas situadas en el término municipal de Córdoba y tres en Castro del Río, que suman una superficie aproximada de 3.000 hectáreas.
La ejecución de estas actuaciones es posible gracias al compromiso de los propietarios y gestores de las fincas, formalizado mediante la firma de convenios de colaboración con la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente con una duración de cuatro años, que refuerzan la colaboración entre agricultura y conservación de la biodiversidad.
Visita a la finca La Reina
El delegado de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Rafael Martínez, ha visitado este viernes las actuaciones que se están ejecutando en la finca agrícola La Reina, en el término municipal de Córdoba, enmarcadas dentro del Proyecto para la Mejora de la Conectividad Ecológica de la Campiña de Córdoba. El responsable territorial estuvo acompañado por Daniel García Ibarrola, presidente del Imgema-Real Jardín Botánico de Córdoba, el gerente de Tragsa, Francisco Herrera, y el titular de la finca, José María Cabrera.
En el caso de la finca La Reina, los trabajos en ejecución incluyen la creación y revegetación de lindes, desbroces manuales y mecanizados, la instalación de nidales para rapaces, aves insectívoras, quirópteros e insectos, la construcción de diques de retención para el control de la erosión, la plantación de vegetación asociada y la implantación de márgenes florales multifuncionales, contribuyendo así a una gestión agraria más sostenible y compatible con la conservación del medio natural.
Como ha explicado el delegado territorial, el proyecto tiene como objetivo “fomentar entre los propietarios y gestores de fincas agrícolas de la Campiña la diversificación del paisaje agrario, mediante la implantación de infraestructuras verdes de conservación que contribuyan a mejorar la funcionalidad ecológica del territorio”.
Durante su visita, Rafael Martínez ha destacado que “estos elementos aportan servicios ecosistémicos esenciales para revertir los procesos de degradación de nuestros paisajes más productivos, como el control de la erosión, el aumento de la conectividad ecológica, la mejora de la calidad paisajística y la reducción de la contaminación difusa”.
