El truco casero para potenciar el crecimiento de tu albahaca

La albahaca es una de las plantas aromáticas más populares para el hogar por su aroma fresco y su sabor intenso. Sin embargo, para que crezca compacta y frondosa —y no alta y débil— necesita una poda correcta y algunos cuidados simples.

Cómo podar la albahaca correctamente

La clave no es arrancar hojas sueltas, sino cortar el tallo en el punto adecuado:

  • Cortá el tallo principal justo por encima de un nudo (donde nacen dos hojitas).
  • Dejá siempre al menos dos pares de hojas en cada tallo.
  • Repetí el proceso cada vez que la planta crezca unos centímetros.

¿Por qué funciona?

Al hacer ese corte, la planta responde generando dos brotes laterales nuevos, lo que la vuelve más compacta y con mayor producción de hojas.

¿Y si aparecen flores?

Conviene retirarlas apenas se formen. Cuando florece, la albahaca dirige su energía a producir semillas y deja de desarrollar hojas, lo que reduce su rendimiento.

Refuerzo casero para potenciar el crecimiento

Un fertilizante natural y económico es el agua de cocción de verduras (sin sal).

  • Dejala enfriar completamente.
  • Usala para regar una vez por semana.
  • Aporta minerales suaves que favorecen el desarrollo.

Importante: el agua no debe tener sal, ya que puede dañar las raíces y afectar la tierra.

Cuidados clave para una albahaca sana

  • Ubicarla donde reciba 4 a 6 horas de sol directo por día.
  • Regar cuando la tierra esté húmeda al tacto, evitando el exceso.
  • Asegurar buen drenaje en la maceta.
  • Cosechar hojas con frecuencia para estimular el crecimiento continuo.

Con una poda estratégica y estos cuidados básicos, tu albahaca puede mantenerse verde, aromática y abundante durante toda la temporada

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