Aena pone al Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas en el centro de su hoja de ruta para los próximos cinco años: su propuesta del DORA 2027-2031 incluye la ampliación de la T4/T4S y un nuevo procesador para las terminales 1, 2 y 3, para centralizar facturación, filtros de seguridad y recogida de equipajes, en un ciclo inversor que la compañía cifra en 12.888 millones de inversión total para toda la red, sin desglosar por aeropuertos, aunque se estima que Barajas absorberá cerca de 4.000 millones. El Consejo de Administración de la compañía aprobó este martes su propuesta del Documento de Regulación Aeroportuaria y ya ha sido remitido a la Aviación Civil y a la CNMC.
La compañía enmarca estas obras del aeródromo madrileño en un escenario en el que parte del crecimiento está «limitado» por la capacidad de las instalaciones actuales y avanza que, durante las actuaciones, se reforzarán servicios para sostener la calidad en un entorno de infraestructuras «congestionadas» y en obras.
El documento coloca también a Madrid-Cuatro Vientos en el mapa de actuaciones del próximo periodo regulatorio, aunque sin concretar qué obras. En este segundo aeropuerto del que dispone la capital – mucho más modesto en dimensiones y operativa-, Aena llevará a cabo diversas actuaciones en el campo de vuelo y la plataforma, como la regeneración del pavimento de rodadura, la renovación de instalaciones y la construcción de una nueva red de distribución de agua. También se reforzarán los sistemas de seguridad y se incorporarán nuevos equipos de información y comunicaciones.
En paralelo, dibuja un horizonte de crecimiento que refuerza el papel de la capital. Aena estima que Barajas alcance 73,3 millones de pasajeros en 2031, el mayor volumen entre los grandes aeropuertos españoles, por delante de Barcelona- El Prat (60,2).
