Barcelona ha sido esta vez el lugar elegido para que la ola tecnológica aragonesa tome impulso. The Wave 2026 se ha presentado este martes por primera vez y lo ha hecho en la capital catalana, en un movimiento cargado de simbolismo y oportunidad a menos de una semana del Mobile World Congress. En ese escenario previo, casi como un aperitivo tecnológico, Aragón ha desplegado su propia narrativa de transformación digital.
La presentación del gran congreso tecnológico se ha celebrado en la Fundación Joan Miró en el marco de una jornada organizada por Prensa Ibérica, el grupo editor de EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, un encuentro que ha reunido una nutrida representación del tejido empresarial y social de Cataluña. Hasta allí se ha desplazado la vicepresidenta en funciones del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, que ha desgranado las líneas maestras de la tercera edición del congreso, prevista del 14 al 16 de abril en el Palacio de Congresos de Zaragoza. La cita volverá a crecer tras el récord del año pasado, cuando superó los 15.000 asistentes y anunció el primer ponente estrella que será el encargado de cerrar el evento, el youtuber y creador de contenido con más de 11 millones de seguidores, Jordi Wild.
La edición de 2026 se estructurará en cinco grandes espacios —Planet Zero, Lunar Lab, Nebula Lounge, Expo Horizon y un escenario exterior reforzado— y reservará su última jornada al público general, con el objetivo de acercar la tecnología y el emprendimiento a nuevos perfiles. Más de 250 ponentes, gigantes tecnológicos como Amazon Web Services, Microsoft y Telefónica y empresas aragonesas como Integra e Hiberus participarán en una programación que busca combinar inspiración, negocio y transferencia real de conocimiento.
Nuevo espacio para el sector industrial y los centros de datos
Antes del inicio de la jornada en Barcelona, Mar Vaquero subrayó ante los medios que la capital catalana es “un referente del sector tecnológico” y que precisamente ahí radica el sentido de una jornada de presentación que busca tender puentes y generar sinergias con un ecosistema consolidado. La vicepresidenta en funciones defendió que Aragón vive un momento singular, marcado por su capacidad para atraer inversiones, impulsar el emprendimiento y articular un relato propio en torno a la innovación, del que The Wave —dijo— es “muestra y reflejo”. En un mapa en el que Barcelona, Madrid, Málaga o Bilbao ya cuentan con grandes citas tecnológicas, Aragón aspira a ocupar su espacio con un congreso que, en apenas dos ediciones, ha logrado consolidarse y ganar proyección en visitantes y ponentes.
De cara a la tercera edición, Vaquero avanzó que se mantendrán los cinco espacios ya implantados y se incorporará el Pabellón Puente -sede de Mobility City- con un área específica dedicada al sector industrial de los centros de datos, en plena efervescencia inversora. Más allá del formato, incidió en el contenido, donde el acento estará puesto en el intercambio de conocimiento, el networking, la detección de talento y la actualización constante ante el impacto social y empresarial de la tecnología.
Una cita con vocación internacional
Japón será el país invitado, en coherencia con la vocación internacional del congreso y los contactos recientes con empresas niponas. La cita mantendrá en torno a 250 ponentes, con las dos primeras jornadas centradas en el ámbito empresarial y la tercera abierta al público, y sumará como novedad al creador de contenido Jordi Wild, que cerrará el congreso con su intervención en una apuesta por combinar liderazgo tecnológico y capacidad de influencia en el ecosistema digital actual.
Cinco escenarios para una experiencia inmersiva
The Wave 2026 se estructurará en cinco grandes espacios diseñados para ofrecer una experiencia inmersiva y altamente especializada:
- Planet Zero, centrado en los grandes retos estratégicos
- Lunar Lab, concebido como laboratorio de ideas y aprendizaje práctico
- Nebula Lounge, orientado al networking de alto nivel
- Expo Horizon, un área expositiva donde las empresas presentarán soluciones concretas y aplicables;
- Escenario exterior que cobrará más protagonismo que nunca, ofreciendo experiencias únicas al finalizar cada jornada.
“The Wave es la metáfora perfecta del momento que vive Aragón”, defendió Vaquero en Barcelona, donde subrayó que la comunidad acumula inversiones empresariales que superan los 90.000 millones de euros, la mayor parte de ellas vinculadas a infraestructuras tecnológicas. La cifra resume el fenómeno que ha colocado a Aragón en el radar europeo de los centros de datos, con anuncios encadenados de grandes operadores y proveedores de servicios en la nube.
En apenas dos años, la comunidad ha pasado de aspirar a convertirse en un polo digital a consolidarse como uno de los enclaves estratégicos del sur de Europa para el almacenamiento y procesamiento de datos. La combinación de disponibilidad de suelo, energía competitiva y ubicación logística ha actuado como catalizador de una nueva economía intensiva en capital y tecnología.
Ese contexto explica también la ambición que rodea al proyecto DAT Alierta, impulsado por el Gobierno de Aragón, un gran distrito tecnológico vinculado a esta ola inversora que se creará en Zaragoza, junto al campus universitario del Actur. Concebido como espacio de concentración empresarial, innovación y talento, el parque pretende aprovechar el tirón de los centros de datos para articular un ecosistema estable que trascienda el efecto anuncio y arraigue en empleo cualificado, formación y tejido local.
Comunidad, no solo infraestructuras
En Barcelona, el mensaje institucional insistió en esa idea. El ecosistema no se construye únicamente con infraestructuras millonarias, sino generando comunidad, conversación y talento. De ahí nació The Wave, que aspira a ser algo más que ser un escaparate corporativo. El congreso quiere erigirse en ágora, un lugar donde grandes multinacionales, empresas aragonesas con décadas de trayectoria y nuevas iniciativas compartan escenario.
Antes de la clausura, que corrió a cargo de Mar Vaquero, la jornada incluyó dos mesas redondas. La primera, titulada Ecosistemas que impulsan territorio: colaboración entre instituciones y empresas, contó con la participación del CEO de Integra, Félix Gil; el coordinador de IAON en Ibercaja, Fernando de Santos; y el director de Desarrollo de Negocio en TDG, Víctor Alonso. El debate puso el foco en el papel estratégico de la cooperación público-privada como motor de desarrollo económico y transformación territorial.
Por su parte, la mesa La revolución silenciosa de la eficiencia industrial analizó cómo la digitalización, la automatización y la optimización de procesos están transformando la industria de manera profunda y estratégica. Intervenieron en ella Jordi Rifà (Seidor), Andrés Llombart (Circe), Josep Sánchez (Nunsys Group) y Roberto Alonso (Grupo Esprinet).
Una presentación a la altura
La decisión de presentar la cita en la capital catalana responde, en ese sentido, a una doble estrategia. Por un lado, proyectar Aragón en uno de los principales nodos tecnológicos del sur de Europa. Por otro, aprovechar la concentración internacional que genera la capital catalana para posicionar a Zaragoza como escala obligada en el mapa de congresos tecnológicos.
Y la elección del espacio para la puesta de largo del congreso tecnológico más allá de las fronteras aragonesas no fue casual. La presentación tuvo lugar en un escenario a la altura: la Fundació Joan Miró, en plena montaña de Montjuïc, un edificio desde el que se vislumbra buena parte de la ciudad y que alberga la obra de un creador adelantado a su tiempo y uno de los grandes renovadores del arte del siglo XX.
Desde primera hora, la llegada escalonada de asistentes —cerca de 150 personas entre representantes de empresas vinculadas con el sector tecnológico con sede en Catalunya, autoridades e instituciones— fue ido llenando el Patio del Algarrobo del museo con un murmullo de saludos rápidos, tarjetas en mano y conversaciones que empezaban tomando un café. La lista de perfiles variados reforzaba el mensaje del acto: el congreso aragonés busca ampliar radio y tejer alianzas en plazas donde la innovación ya tiene músculo propio. Entre los invitados, presencia de representantes dl Ayuntamiento de Barcelona, el presidente del Círculo Empresarial Japón España, el presidente de la Autoridad Portuaria de Barcelona o el cónsul alemán en Barcelona.
El corazón de la jornada se ha desarrollado en el auditorio de la Fundació, en un escenario presidido por el Tornavoz de 1975, una pieza de Miró que, sin robar protagonismo, recordaba dónde estaba el público. El contraste entre el lenguaje de la innovación —datos, inteligencia artificial, eficiencia industrial— y el universo simbólico del artista —formas orgánicas, estrellas, pájaros— funcionó como una metáfora involuntaria de la jornada: romper convenciones y explorar caminos nuevos.
El hilo conductor de las mesas y las intervenciones lo sostuvo el presentador y moderador Dani Compaño, ingeniero informático con formación en Inteligencia Artificial y Data Product Manager de Recursos en la Red, empresa tecnológica de Prensa Ibérica. Su estilo ágil aportó ritmo y traducción: ha sabido convertir conceptos técnicos en preguntas concretas. Él fue el encargado de dialogar con los ponentes en las distintas mesas a los que definió como “auténticos sherpas tecnológicos que nos van a acompañar en ese camino interminable que es la carrera tecnológica”. Porque The Wave no pretende solo reunir a los que ya están dentro del sector, sino convertirse en un punto de conexión entre empresas, instituciones y talento. Un congreso que aspira a ser nodo, no escaparate.
Tras la presentación, el acto siguió de manera más informal en la terraza de la primera planta de la fundación, con unas vistas espectaculares del skyline de la ciudad condal. Allí el networking y las conversaciones continuaron en un ambiente más distendido entre bandejas y música de DJ, alimentando ese diálogo y esa conexión de talento que persigue The Wave.
The Wave 2026 ha empezado a moverse. Sus olas ya han llegado a Barcelona. Si el año pasado la ola triplicó asistentes y convirtió el Palacio de Congresos de Zaragoza en un túnel azul de experiencias inmersivas, la edición de 2026 aspira a consolidar el salto cualitativo. La prueba en Barcelona, en vísperas del gran escaparate mundial de la conectividad que es el Mobile Word, ha sido el primer envite. La verdadera rompiente llegará en abril, cuando Aragón vuelva a situarse en el centro de la conversación tecnológica.
