Millares de aves, entre ellas frailecillos, araos, charranes y alcas, están apareciendo muertas en las orillas de las playas y costas europeas durante las últimas semanas. Aunque es habitual que se produzca un cierto número de muertes todos los años, los expertos afirman que lo de este invierno alcanza proporciones muy superiores a lo normal.
Los científicos creen que el cambio climático y la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos podría estar detrás de esta mortandad y ello haría muy difícil la recuperación de las poblaciones afectadas, pues el calentamiento global es algo que irá a más durante las próximas décadas.
Unas 40.000 aves marinas muertas en la costa
Las costas atlánticas de Europa están siendo escenario de la recogida de miles de aves muertas. Según los datos proporcionados al diario británico The Guardian por Rebecca Allen, de la Cornwall Wildlife Marine Strandings Network, Francia es el escenario de la mayor cantidad de notificaciones, con más de 32.000 aves marinas halladas muertas en sus costas del Atlántico.
España es precisamente el segundo país más afectado por este fenómeno, con 5.000 ejemplares, sobre todo en Galicia y la cornisa cantábrica, mientras que Portugal ha reportado 1.200 casos.
El charrán, otro de los afectados por la situación / ebird
En total, en toda Europa ya sumaban hace pocos días 38.000 aves marinas muertas, pero a estas horas la cifra habrá rebasado ya las 40.000, un registro con escasos precedentes.
Allen señaló que Reino Unido se han documentado más de 300 frailecillos arrastrados por las olas solo en el mes de febrero, cuando lo habitual es que en todo el año solo se localicen entre 40 y 100 aves muertas.
Las razones de esta mortandad
Pero ¿por qué está produciéndose este fenómeno? Según los expertos consultados por The Guardian, que señalan que es el peor desastre en diez años, las responsables son las sucesivas borrascas que han azotado Europa en los últimos meses.
Las aves marinas, sobre todo los frailecillos, capturan sus presas buceando y para ello necesitan aguas relativamente calmas y claras para poder cazarlas. Sin embargo, la fuerte y casi permanente agitación que ha sufrido el Atlántico a lo largo de muchas semanas ha impedido su alimentación por poca visibilidad.
Frailecillo muerto en Galicia / Paulo Lago/SEO
De hecho, el análisis de los ejemplares muertos que se han encontrado varados en playas y costas no hace sino confirmar que es el hambre la causa de esta mortandad.
Según otras entidades británicas, como la Royal Society for the Protection of Birds (RSPB), los ejemplares encontrados hasta ahora podrían ser solo una pequeña fracción de los que han desaparecido en el mar, sin dejar rastro.
El frailecillo común pone un solo huevo a lo largo del año, por lo que eventos como este pueden poner en riesgo sus poblaciones, al comprometer su ya de por sí lento ritmo de reproducción.
Dos frailecillos en el medio natural / fiftyclub
RSPB destaca que hubo otros episodios similares décadas atrás, como el que provocó la muerte de 55.000 aves en toda Europa, o el que mató a 34.000 ejemplares solo en aguas británicas en 1983. La actual situación figura, por tanto, entre las grandes cifras registradas y preocupa que episodios como este puedan ir haciéndose más frecuentes a medidas que se intensifican los eventos meteorológicos extremos.
Situación en España
En España, la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) confirma que la cornisa cantábrica es el principal escenario de esta situación: “Los principales afectados por estos episodios climatológicos son los frailecillos atlánticos, muy conocidos por su vistoso pico rojo. Esta especie cría en el norte de Europa (Islandia, Noruega, Irlanda, Reino Unido) y baja hasta nuestras latitudes a pasar el invierno. Puesto que la mayor parte de su ciclo vital durante el invierno transcurre en alta mar, estas aves se debilitan cuando hay temporales al luchar contra las tormentas y a las dificultades para pescar, por lo que muchas de ellas acaban muriendo de agotamiento e inanición”, afirma la entidad en su página web.
ES conveniente, según SEO, no manipular los cadáveres de estas vaes. “Desde SEO/BirdLife insistimos en que, en caso de localizar un ave orillada, no se debe manipular para evitar cualquier riesgo de transmisión de enfermedades. Es necesario el uso de guantes y mascarilla y tener permiso para ello. Además, debido a la gripe aviar, se debe tener especial precaución, evitando incluso que los perros se acerquen a ellas”.
