¿»‘Welcome, caravaners'» o «‘caravaners go home'»? España se divide entre municipios amigos y municipios hostiles para los usuarios de vehículos-vivienda. Desde lugares donde se ofrecen facilidades a estos nómadas del siglo XXI, hasta otros donde pueden enfrentarse a multas de hasta 40.000 euros por exceder unas horas el estacionamiento.
La reciente instrucción de la DGT (14 de marzo) refuerza esta brecha al dejar en manos de los ayuntamientos la potestad de regular restricciones y sanciones. En la práctica, cada municipio decide si permite o limita la presencia de caravanas, ‘campers’ y autocaravanas.
Desde ASEICAR han elaborado un mapa con puntos verdes (zonas favorables) y puntos negros (zonas restrictivas) a partir de una encuesta a un millar de autocaravanistas. La principal conclusión es clara: las zonas costeras concentran más restricciones, mientras que la España vaciada resulta más acogedora.
Costa hostil
En el lado restrictivo, Cantabria lidera el ránking con municipios como Santander, Oyambre, Noja o San Vicente de la Barquera. Un escenario similar se da en Asturias, donde localidades como Gijón, Llanes o Ribadesella han registrado, según el informe, “discriminación o sanciones injustificadas”. También destacan el litoral gaditano, la Costa Brava, la Costa del Sol y la provincia de Alicante.
Las islas (Baleares y Canarias) merecen una mención aparte. La falta de vivienda para trabajadores estacionales ha impulsado el uso de autocaravanas, generando situaciones de masificación que han derivado en sanciones especialmente elevadas.
Un caso paradigmático es el de Ibiza, donde una pareja ha sido multada con 40.000 euros (20.000 por persona) por estacionar tres días en suelo rústico. La sanción podría reducirse a 24.000 euros si renuncian a recurrir. Según el expediente, se trata de una infracción muy grave por su impacto ambiental, paisajístico y turístico.
España vaciada
En el extremo opuesto están los puntos verdes, donde no solo se evita este tipo de sanciones, sino que incluso se fomenta el ‘caravaning’ con eventos específicos. Ejemplos son la macroquedada de Posadas (Córdoba) o el encuentro anual en Huete (Cuenca).
Entre las zonas más favorables destaca Castilla y León, con localidades como Almanza, La Bañeza o Ponferrada, seguida de Castilla-La Mancha, Aragón y Extremadura, además de provincias como Jaén, Córdoba o Lugo.
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